Colegio de Médicos del Distrito Metropolitano de Caracas

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Musicoterapia, mano de santo frente a la cirugía

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La música religiosa suele ser la más escogida por los pacientes que se operan a vida o muerte y piden el apoyo de un musicoterapeuta. Su labor, aún poco conocida en España, tiene la facultad de calmar el espíritu, templar los nervios frente a una cirugía programada y reducir el dolor posterior, explica la experta Beatriz Barranco.

La ansiedad y el nudo de nervios que siente un paciente frente a una intervención quirúrgica se pueden atemperar con la ayuda de un musicoterapeuta. Su labor, muy valorada en Estados Unidos, donde prácticamente es uno más de los equipos de cirugía, apenas se conoce en España.

Uno de los servicios que ofertan es la musicoterapia aplicada a cirugía para relajar a los pacientes que han de someterse a una operación. Beatriz Barranco, que es la codirectora del Centro de Musicoterapia de Barcelona, y coopera con el Hospital Josep Trueta, de Gerona y la Clínica Corachán, de Barcelona, dice que tiene un efecto muy positivo sobre los pacientes antes, durante y tras una intervención quirúrgica. El pionero en aplicarla fue el alemán Ralph Spintge, director del Krankenhaus Hellersen.

El primer contacto entre musicoterapeuta y paciente tiene lugar una o dos horas antes de la intervención, en la sala de preoperatorio o un aula adecuada para el uso, dependiendo del hospital. Algunos disponen de una discoteca para cirugía. "Vamos con un carrito, donde llevamos varios CD". Y aunque a veces el trasiego de camillas, la colocación de sueros y la preparación de los pacientes para la cirugía dificultan la tarea, tratan de pactar con el interesado la música que querrá escuchar en el quirófano.

Paz de espíritu
Los temas no deben ser melancólicos o tristes. Al contrario de lo que se cree, las canciones alegres y con cierto ritmo invitan a la relajación. Aunque todo depende de cada caso clínico. La música religiosa, similar a los cantos gregorianos, a menudo ha sido la más escogida entre los que deben afrontar una intervención a vida o muerte, ha observado Barranco. Con ella consiguen calmarse y estar en paz en la antesala al quirófano, explica.

Una vez dentro, el paciente puede continuar deleitándose con la melodía elegida, que le sirve como un elemento distractor y de evasión, ya que diversos estudios han probado que existe memoria implícita y los pacientes intervenidos con anestesia total son capaces de recordar lo que oyeron en la sala de operaciones.

Si la anestesia empleada es local el musicoterapeuta tiene más margen para la acción. Barranco recuerda una ocasión en que se llevó un teclado -algo excepcional- y estuvo tocando La Bamba para un paciente hispanoamericano que le pedía la canción una vez tras otra. Habitualmente se puede emplear una música ambiental que también guste al equipo quirúrgico. En esta situación puede servir como excusa para que médico y paciente intercambien algunas palabras y crear un clima distendido.

También en el postoperatorio
No obstante, ante eventuales discrepancias entre los gustos musicales del cirujano y los del paciente, se suele optar por proporcionar un walkman a éste último, a fin de que ambos escuchen las canciones que prefieran y más les relajen. Pero el conflicto puede subsistir entre los cirujanos y las enfermeras de quirófano. Barranco afirma que es preciso que estos colectivos profesionales alcancen un consenso para sentirse cómodos con la música que escucharán durante la cirugía, sobre todo si es larga.

Una hora tras la intervención, el musicoterapeuta ayuda al paciente a volver en sí con una música suave y, en tanto dura su estancia hospitalaria, lo visita y trata de paliar su dolor con la música, por supuesto. Según Barranco, estudios hechos en Estados Unidos señalan que la musicoterapia permite reducir en un día la estancia media de los pacientes y la cantidad de analgésicos que precisan: toda una mano de santo.

 

Fuente: dmedicina.com

 

¿Cómo es un parto respetado?

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El parto respetado es un proceso en el cual la mujer es protagonista activa de su embarazo, parto y puerperio; en el que es tratada con respeto y puede estar acompañada por quien elija.  La mamá respetada, además, recibe información completa y adecuada para la toma de decisiones. Es considerada una persona sana y es tratada como tal. Un parto humanizado respeta los tiempos biológicos y psicológicos de la mamá y el bebé, y evita las prácticas invasivas innecesarias.



En algunos países, el parto respetado está garantizado por ley, como en Argentina, en donde se promulgó el 2 de Octubre de 2015 la Ley de Parto Humanizado Nº 25.929, que promueve que se respete a la familia en sus particularidades (como raza, religión y nacionalidad) y que se la acompañe en la toma de decisiones seguras e informadas.

El parto respetado es un proceso en el cual la mujer es protagonista activa de su embarazo, parto y puerperio; en el que es tratada con respeto y puede estar acompañada por quien elija.  La mamá respetada, además, recibe información completa y adecuada para la toma de decisiones. Es considerada una persona sana y es tratada como tal. Un parto humanizado respeta los tiempos biológicos y psicológicos de la mamá y el bebé, y evita las prácticas invasivas innecesarias.



En algunos países, el parto respetado está garantizado por ley, como en Argentina, en donde se promulgó el 2 de Octubre de 2015 la Ley de Parto Humanizado Nº 25.929, que promueve que se respete a la familia en sus particularidades (como raza, religión y nacionalidad) y que se la acompañe en la toma de decisiones seguras e informadas.

 

¿Qué es la violencia obstétrica?

Parto respetado - violencia obstetrica

La contracara del parto respetado es la violencia obstétrica. Según la Ley Argentina 26.485 de Protección Integral a las Mujeres, la violencia obstétrica es un tipo de violencia de género que consiste en todas las prácticas médicas que impiden que la mujer tome decisiones en el momento del parto.

Entre ellas se encuentran: no dar a la mamá información detallada sobre los procesos a los que será sometida; no respetar su cultura, acelerar el proceso natural del cuerpo con medicamentos, y no permitirle estar acompañada.

Según la ley, es un tipo de violencia que se encuentra socialmente naturalizada.

Parto respetado - bebé

Todo acto que ejerce el personal médico sobre la madre, el niño y la familia que implique un trato deshumanizado, un abuso de medicación y una patologización de los procesos naturales, es considerado violencia obstétrica, y por lo tanto violencia de género.

Existen en el mundo iniciativas que buscan registrar y hacer visible este tipo de violencia para que se tome conciencia y sea finalmente eliminada.

Por ejemplo, en Argentina, la organización Las Casildas promovió un Observatorio de Violencia Obstétrica con el objetivo de  recolectar datos y sistematizarlos; realizar el seguimiento de denuncias; monitorear políticas públicas, proyectos de ley y cumplimientos de leyes; elaborar recomendaciones para los organismos e instituciones competentes en el tema, y promover espacios de difusión, debate e investigación.

Esas acciones sirven para que la violencia se haga visible y todas las personas puedan tomar conciencia de ella: no solo las madres, sino todas las personas, incluyendo al personal médico que las atiende y tiene en sus manos la decisión de crear un clima de parto respetado y agradable.

 

Cómo sí debe ser un parto respetado

Parto respetado - bebé

- La familia deber recibir información clara sobre el proceso del parto y el estado de salud del bebé y de la mamá.

- La madre y el bebé deben estar en contacto desde el primer minuto de vida y durante todo el tiempo que permanezcan en el centro de salud.

- El trato a la mamá, el bebé y su familia debe ser respetuoso, considerando su intimidad. La madre tiene el derecho de elegir por quiénes estará acompañada durante el trabajo de parto y parto.

 

Cómo no debe ser un parto

parto respetado - embarazo

- El equipo de salud no debe tomar decisiones sobre los procedimientos sin informar a la mujer y su familia.

- Los médicos no deberían limitar el contacto inicial entre la madre y el bebé.

- El equipo de salud no debe obstaculizar la elección del acompañante que la mujer elige.

Todas las mujeres, bebés y familias tienen derecho a un parto y nacimiento respetado, humanizado y sin violencia. Es responsabilidad de toda la sociedad que este derecho sea cumplido.

Parto respetado - papá y bebé

En este video de la organización Las Casildas, puedes escuchar los testimonios de algunas mujeres que decidieron compartir sus hsitorias para crear conciencia:

 

Fuente: labioguia.com

 
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